Hasta hace pocos días, la familia del artista había informado que Hierro enfrentaba una delicada situación de salud a causa de un cáncer recientemente detectado. Su hija, Lucía Hierro, confirmó que el músico se encontraba recibiendo tratamiento especializado, mientras que su hermano e inseparable compañero artístico, Willi Hierro, aseguró que Henry “seguía evolucionando muy bien” y sería trasladado a un centro oncológico privado en la Capital.
Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos y las oraciones de sus familiares, amigos y seguidores, el destacado artista no logró superar la enfermedad.
La noticia ha causado gran pesar en el ámbito artístico dominicano y entre la diáspora latina en Nueva York, donde Henry Hierro dejó una huella imborrable gracias a su talento, carisma y espíritu solidario. Su trayectoria musical, marcada por éxitos y colaboraciones memorables, lo consagra como una de las figuras más queridas de la música tropical y del merengue de los años 80 y 90.
En un comunicado reciente, la familia había solicitado respeto y privacidad mientras el artista enfrentaba su proceso de recuperación. Hoy, ese mismo llamado se mantiene, mientras seres queridos y admiradores despiden a un hombre que dedicó su vida a la música y a su gente.
Mole, mole, La rosa blanca, Mentirosa, Tus besos, Comparona, La banda, A millón, Me muero por volverte a ver, Mi pianito, Vamos a beber, Cantando, Déjame decirte y muchos más merengues ha popularizado Henry Hierro, tanto con La Gran Manzana como con sus orquestas, la banda Hierro, La Banda Metal y Henry Hierro y su orquesta.
Henry es uno de los músicos poppulares con mejor formación académica, pues estudió en la escuela New York of Music, en Nueva York. Durante dos años se dedicó a estudiar armonía y aprendió a tocar otro instrumentos, como guitarra y piano.
Se codeaba con músicos clásicos del City College de Nueva York, lo corregían y con el tiempo sus conocimientos se expandieron más allá del merengue.
Los primeros arreglos de Henry Hierro no fueron merengues, sino baladas interpretadas por los dominicanos Yinette, Jackeline Estévez y Ney Nilo.
Pero el primer disco que hizo fue para el cantante Raphy Abreu, no el merenguero, sino un baladista, a quien le hizo un disco que no tuvo repercusión, hasta ser conquistado por Víctor Roque para que fuera el director musical de La Gran Manzana

Social Buttons