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La angustia de no saber cuándo volverán a abrazar a sus hijos mantiene a varias madres acampadas frente al Congreso Nacional

 

La angustia de no saber cuándo volverán a abrazar a sus hijos mantiene a varias madres acampadas frente al Congreso Nacional, donde reclaman la intervención de las autoridades para lograr el regreso a República Dominicana de jóvenes dominicanos vinculados al conflicto entre Rusia y Ucrania.

Las familias llevan cuatro días en vigilia frente al Palacio Legislativo, soportando lluvia, sol y largas horas de espera, con la esperanza de que las autoridades gestionen el retorno de sus hijos.

Según denuncian los familiares, algunos de estos jóvenes habrían sido reclutados bajo engaño y enviados a participar en el conflicto, mientras otros se encontrarían en zonas de combate.

Sobre estos casos, el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que hasta el momento ha recibido 20 reporte

s de jóvenes dominicanos relacionados con la guerra entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, los familiares aseguran que podrían ser muchos más los dominicanos atrapados en medio del conflicto.

“Ellos saben el infierno que están viviendo”

Una de las madres relató que su hijo le ha contado las difíciles condiciones que atraviesan quienes se encuentran en la zona de guerra.

“Él me dice que solo ellos, los que están allá, saben el infierno que están viviendo”, expresó.

La incertidumbre y el prolongado tiempo de espera también han comenzado a afectar la salud física y emocional de las manifestantes.

Jacqueline, una de las madres que participa en la vigilia, aseguró que ha sufrido problemas de presión durante los días que lleva frente al Congreso.

“Yo quiero que el presidente haga algo por nosotras, porque nosotras nos vamos a morir aquí. Pero no nos queremos ir, porque es que si nosotras no hacemos esto, a nosotras nadie nos va a oír”, manifestó.

Otra de las madres contó que su hijo partió el 27 de julio y que la última comunicación que sostuvo con él ocurrió el sábado.

Según su relato, el joven le advirtió que, si dejaba de comunicarse con ella durante tres meses, debía entender que había sido enviado al frente de combate.

“Ya lo iban a poner al frente, porque entonces lo ponen dizque al frente como cañón”, relató la mujer.

Los familiares insisten en que su reclamo no corresponde únicamente a un caso particular, sino que busca una respuesta para todos los dominicanos que, según denuncian, estarían atravesando circunstancias similares.

“Estoy aquí postrada noche y día pidiéndole al señor presidente que, por favor, nos ayude a todos, porque no nada más al mío… a todos”, expresó otra madre.

Aunque la Cancillería ha informado que da seguimiento a los casos reportados, los familiares consideran insuficientes las gestiones realizadas hasta el momento y demandan acciones concretas que permitan el retorno de los jóvenes.

La permanencia durante varios días frente al Congreso también ha dejado secuelas físicas entre algunas de las manifestantes.

“No me siento los pies… no siento los pies”, expresó Rosa Núñez, una de las madres que participa en la vigilia.

De acuerdo con los testimonios recogidos, algunos de los jóvenes han logrado comunicarse con sus familiares y les han contado las condiciones que enfrentan en las trincheras del conflicto.

Las madres aseguran que sus hijos no desean formar parte de la guerra y mantienen la vigilia frente al Congreso Nacional a la espera de una respuesta de las autoridades que permita su regreso a República Dominicana. Mientras tanto, las familias piden que los casos sean atendidos con urgencia y que se amplíen las gestiones para determinar cuántos dominicanos se encuentran en esta situación y buscar alternativas para su retorno

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