Trump quería usar las elecciones intermedias como una oportunidad para demostrar que aún tiene influencia política luego de perder los comicios presidenciales en 2020. Respaldó a más de 330 candidatos en todas las contiendas, a menudo impulsando a candidatos sin experiencia y con muchas deficiencias.
Disfrutó sus victorias en las primarias republicanas, pero muchas de sus posturas, como repetir las mentiras de Trump sobre una elección robada y el adoptar las opiniones de línea dura sobre el aborto, no estaban en sintonía con el electorado.
Aun así, Trump consiguió varias victorias importantes el martes, sobre todo en Ohio, donde su selección para el Senado, JD Vance, autor de “Hillibilly Elegy”, consiguió un triunfo fácil luego de que el respaldo de Trump lo catapultó al frente de unas primarias repletas de candidatos.
En Carolina del Norte, el representante Ted Budd, uno de los primeros en recibir el apoyo de Trump, mantuvo un escaño en el Senado en las manos del Partido Republicano.
“Si se hubiera mantenido firme y honesto, habría ganado fácilmente”, señaló Trump en su red social. “¡Lecciones aprendidas!”, escribió.
Trump también celebró la derrota del candidato republicano al Senado por Colorado, Joe O’Dea, quien había dicho que creía que era hora de que el partido diera vuelta a la hoja sobre Trump.
En otras contiendas con grandes repercusiones en Arizona y Nevada, era demasiado pronto para declarar un ganador.
in duda, el triunfo más grande de los republicanos se produjo en Florida, donde el gobernador Ron DeSantis consiguió su reelección, cimentando su estatus como una estrella republicana en ascenso mientras busca su propia candidatura presidencial para 2024.
“Apenas empecé a pelear”, comentó a sus simpatizantes en su discurso de victoria.
Aunque los republicanos parecen dirigirse a obtener el control de la Cámara de Representantes, y al final también podrían llevarse el del Senado, los que creían que las frustraciones por la inflación, combinadas con los bajos índices de aprobación del presidente Joe Biden, daríanlugar a victorias rápidas y decisivas, culpaban al expresidente por los resultados obtenidos. El mensaje de la noche, argumentaban: El pueblo estadounidense quiere dar vuelta a la página.
“Es decir, teníamos una oportunidad histórica, y el hecho de que Trump haya seleccionado candidatos inelegibles nos la ha fastidiado”, dijo Scott Reed, un veterano estratega republicano. “Trump ya ha perdido tres elecciones seguidas para el Partido Republicano; es hora de salir de esta tontería”.


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