Los padres expresaron mayor preocupación “todo está más caro, pero hay que resolver”, mientras que Óscar se mostró más crítico al señalar que la situación económica golpea con fuerza a las familias: “Con 10 o 15 mil pesos solo salen dos funditas del súper. La canasta básica está muy elevada y el sueldo no alcanza para nada”.
Los libros no se pudieron reusar, tocó comprar todo nuevo, y los precios han subido bastante, opinan los padres resaltano que la diferencia de costos respecto al año pasado es evidente y obliga a “hacer maromas” para completar la lista escolar.
No obstante, otros padres como José señalaron que gracias a Dios pudieron adquirir lo necesario: “Por lo menos se pudo comprar lo básico, y uno agradece a Dios que apareció el dinero para resolver”.
El flujo constante de compradores evidencia que la preparación para el regreso a clases ya se siente en el país, aunque marcada por el desafío económico que enfrentan muchas familias dominicanas.

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