Durante su intervención en la reunión sobre la crisis haitiana, el canciller dominicano destacó los avances logrados desde la adopción de la resolución 2793, incluyendo la puesta en funcionamiento de la estructura de mando y el inicio de las operaciones en el terreno. Álvarez reconoció el liderazgo de Estados Unidos, así como los aportes logísticos y de personal de Canadá y otros Estados miembros.
El diplomático señaló que la próxima fase de la misión requiere agilizar el despliegue de los contingentes comprometidos y superar desafíos logísticos clave, como la disponibilidad de transporte aéreo estratégico. Asimismo, enfatizó que la pacificación del territorio es una condición indispensable para la normalización democrática del país vecino, argumentando que la seguridad es la que viabilizará un proceso electoral libre e inclusivo.
Otro punto central expuesto por el ministro fue la necesidad de aplicar de forma estricta el régimen de sanciones contemplado en la resolución 2653. Álvarez demandó que estas medidas no solo alcancen a los cabecillas de las bandas, sino también a los actores que financian el crimen, trafican armas, lavan recursos o proveen respaldo político.
Finalmente, el funcionario insistió en la urgencia de fortalecer de manera permanente a la Policía Nacional Haitiana y al sistema judicial para sostener los avances territoriales. En la sesión ante el organismo internacional, el canciller estuvo acompañado por el embajador Wellington Bencosme, representante permanente de la República Dominicana ante las Naciones Unidas.

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