Fue exactamente el 1 de agosto de 1952 cuando se encendieron los transmisores de La Voz Dominicana (hoy Corporación Estatal de Radio y Televisión, CERTV, Canal 4), fundada por J. Arismendy Trujillo Molina (Petán). Con este suceso tecnológico, la República Dominicana se posicionó como el quinto país de América Latina en contar con este moderno medio de comunicación, solo por detrás de México, Brasil, Cuba y Argentina.
La primera transmisión oficial de aquella jornada inaugural quedó marcada en la memoria colectiva con el emblemático programa humorístico "Romance Campesino" (conocido popularmente por sus personajes Macario y Felipa), además de un noticiero y las presentaciones de destacados artistas nacionales e internacionales de la época.
En esos primeros años, la televisión era un lujo reservado para unos pocos que se aglomeraban frente a los escasos monitores en blanco y negro disponibles en vitrinas y hogares privilegiados.
De los tubos de rayos catódicos a la era del color
El monopolio estatal de la televisión dominicana se rompió a finales de la década de 1960. Otro de los grandes hitos de la industria nacional se produjo el 30 de noviembre de 1969, cuando se inauguró Color Visión (Canal 9), la primera planta televisiva en transmitir su programación a todo color, marcando una verdadera revolución visual en el país.
A partir de las décadas de 1970 y 1980, la pantalla chica experimentó un "boom" con la llegada de nuevos canales privados (como Teleantillas, Telesistema y Rahintel) y la aparición de figuras icónicas que cimentaron la época de oro de la producción local, desde largos programas kilométricos de fin de semana hasta noticieros de profundo peso democrático.
El panorama actual: El reto del streaming y la TDT
Hoy, 74 años después de esa primera señal analógica, la televisión dominicana celebra su aniversario enfrentando los mayores retos de su historia. En pleno 2026, la industria compite ferozmente por la atención de las audiencias frente al dominio de las redes sociales, el contenido on-demand y las plataformas de streaming.
No obstante, los canales tradicionales se han visto obligados a reinventarse, diversificando sus plataformas hacia la web y apostando fuertemente por la transmisión de contenido multiplataforma, los canales de YouTube y la interactividad en tiempo real. Asimismo, el país continúa su proceso de adaptación definitiva hacia la Televisión Digital Terrestre (TDT), buscando democratizar el acceso a una señal de alta definición y mejor calidad de sonido de manera gratuita.
La televisión dominicana sigue siendo un eje fundamental de la identidad nacional, un archivo vivo de la historia contemporánea y un testigo que, a 74 años de su primera luz, continúa adaptándose para no apagar su pantalla.

Social Buttons