Sin embargo, los métodos utilizados para atender las necesidades de estos estudiantes también pueden beneficiar a niños que no padezcan ninguna condición, al desarrollar habilidades como la planificación, la organización, la memoria de trabajo y la comunicación.
Así lo plantea David Vásquez, director del II Congreso de Innovación en Neurociencias, Psicología y Educación, celebrado este sábado.
Uno de estos métodos es el Orton-Gillingham, una forma de enseñar lectura y escritura de manera explícita, estructurada y multisensorial, especialmente utilizada con niños que tienen dislexia o dificultades importantes para aprender a leer.
También hay otras metodologías más innovadoras, como Lego Serious Play o la terapia basada en Lego, que también ha sido muy efectiva para niños con autismo, TDAH, entre otros.
A través de piezas de Lego, se puede lograr que las personas, ya sean niños, adolescentes o adultos, desarrollen habilidades cognitivas como la planificación, la organización y la memoria de trabajo, y que además puedan comunicarse en un mundo donde la tecnología, aunque nos rodea constantemente, no se detiene.

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