Las altas temperaturas, registradas en prácticamente todas las provincias, dispararon el consumo de energía, llevando la demanda más allá de los 3,700 megavatios habituales y rozando, otra vez, el umbral histórico de los 4,000 megavatios.
En esta oportunidad la producción ha podido hacer frente a la demanda inusual para un sábado reduciendo las posibilidades de apagones, pero llevando al límite la capacidad de respuesta del sistema.\
De acuerdo con el Institut Dominicano de Meteorología (INDOMET), localidades como Bayaguana alcanzaron sensaciones calurosas de hasta 58 grados Celsius, mientras que Jimaní y La Romana registraron 52°C y 50°C, respectivamente. Incluso en polos turísticos como Punta Cana la sensación térmica superó los 40°C.
Estas condiciones, combinadas
con altos niveles de humedad, provocaron que la población encendiera de forma masiva ventiladores, aires acondicionados y equipos de refrigeración, disparando la curva de consumo eléctrico.
En agosto ya se habían registrado varios picos históricos de consumo que superaron los 4,000 megavatios, un umbral nunca antes visto. Hoy, pese a tratarse de un sábado —cuando la demanda suele ser más baja que en días laborables—, el consumo se mantuvo inusualmente alto.
El sobrecalentamiento de la demanda pone en evidencia los retos del parque energético nacional, que ha debido responder con ajustes operativos constantes para evitar apagones generalizados.
En hogares y comercios, el consumo eléctrico ha subido de manera proporcional a las temperaturas.
"Sin aire acondicionado no se puede estar ni un minuto, y con los ventiladores no es suficiente", comentó un residente de Santo Domingo Este, reflejando el sentir generalizado.
El calor no da tregua y las previsiones meteorológicas indican que septiembre podría mantener temperaturas similares, lo que obliga a las autoridades a mantener sus atenciones en el sistema para evitar salidas inesperadas de plantas.

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