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Iglesia preocupada por educación, desapariciones, migración y minería


Representantes de la Iglesia católica expresaron su preocupación por problemáticas sociales que afectan a República Dominicana, entre ellas la desaparición de niños, la debilidad institucional y la migración irregular.

A esto se suma la influencia de la música en la juventud y los riesgos ambientales de una minería no regulada.

Al participar en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, calificó como “muy lamentable” que en un corto período de tiempo se hayan producido dos casos de niños desaparecidos.

José Alfredo Corripio y monseñor Carlos Morel Diplán.

Esto al referirse al caso del niño Roldany Calderón en Jarabacoa, desaparecido hace 10 meses y el de la niña Brianna Genao, en Puerto Plata, desde hace dos semanas, sin que, hasta la fecha, las autoridades hayan podido ofrecer respuestas sobre el paradero.

Migración haitiana
Morel Diplán advirtió que la falta de resultados en las investigaciones genera un clima de incertidumbre y abre espacio a múltiples especulaciones.

En relación con la migración, Morel Diplán reiteró el compromiso de la Iglesia con la pastoral de migrantes, especialmente con la comunidad haitiana, a través de acompañamiento espiritual y social en parroquias, diócesis y bateyes.

Aunque reconoció la compleja situación de Haití, donde bandas armadas controlan amplias zonas del territorio, afirmó que los migrantes deben respetar las leyes migratorias dominicanas, como ocurre en cualquier país del mundo, pero llamó a que las deportaciones se realicen con respeto a la dignidad humana.

José Corripio, José Monegro y los sacerdotes José Durán, Carlos Morel y José de la Cruz.

Agua vale más que el oro
Desde su experiencia pastoral en zonas mineras de La Vega, el arzobispo alertó sobre la falta de aplicación de protocolos adecuados en la extracción de oro y los riesgos irreversibles para el medio ambiente.

Mencionó zonas sensibles como loma Miranda y la cordillera Septentrional, fundamentales para las fuentes hídricas del país.

“Si dañamos esas zonas, nos quedamos sin agua. El agua vale más que el oro”, dijo.
Influencia música
El obispo auxiliar de Santo Domingo, monseñor José Amable Durán, expresó preocupación por el contenido de la música actual, al considerar que promueve mensajes sexuales y conductas perjudiciales desde edades tempranas.

Llamó a los padres a asumir su rol educativo, colocando límites y filtros, especialmente en el uso de redes sociales, apostando a la formación en valores.

En tanto, el rector de la Universidad Católica de Santo Domingo, padre José Luis de la Cruz, advirtió que la repetición constante de estos mensajes, amplificada por el acceso libre a internet, tiene un efecto dañino en adolescentes y jóvenes, normalizando conductas que impactan negativamente en la sociedad.

Respeto a las leyes

— Llamado
Monseñor Morel Diplán instó a todos los sectores a comprometerse con la construcción de una mejor República Dominicana, basada en la educación, el respeto a las leyes, la unidad familiar y una mayor sensibilidad humana.

Disciplina y formación, grandes ausentes
Opinión. El arzobispo coadjutor reconoció avances en distintos ámbitos del país, pero señaló que persisten debilidades estructurales, especialmente en materia de disciplina social, calidad educativa y fortalecimiento institucional.

Indicó que los problemas educativos no sólo se reflejan en los resultados académicos, sino también en el comportamiento ciudadano y el respeto a las normas.

Asimismo, señaló carencias en el ámbito político, en la comunicación pública, en el funcionamiento de los partidos y en la gestión de los funcionarios, aspectos que, a su juicio, debieron estar superados a esta altura del desarrollo democrático. “Hay instituciones que todavía están débiles, lo que las hace vulnerables a la mala administración y a una ejecución deficiente”, dijo.


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