El pastor Juan Francisco Confesor, director nacional de la Pastoral de la Juventud, señaló que este llamado es urgente debido que se debe mirar con seriedad a la triste realidad que enfrentan los jóvenes hoy en día al no tener oportunidad bajo la incertidumbre un la fragilidad social.
La Pastoral reconoce que la juventud dominicana está pasando por diferentes retos como: el desempleo, la violencia, crisis emocionales y adicciones. Ante esta realidad el Pastor Confesor afirmó que "generan un clima de desesperanza que no puede seguir siendo ignorado por quienes tienen la responsabilidad de gobernar y orientar al país".
“Por eso estamos clamando por una mayor inversión, un acompañamiento, que las personas que necesiten salud mental sepan a donde ir, que tengamos unidades para la salud mental”, agregó.
El obispo Reynaldo Franco Aquino, presidente de la Mesa de Diálogo y Representación Cristiana también pidió por mayores oportunidades para los jóvenes dominicanos y recordó que una nación que no aporta en sus jóvenes, quienes son el futuro, compromete seriamente su estabilidad y la del país.
“Si invertimos en los jóvenes y de alguna manera nos invertimos nosotros mismos como modelo para que eso suceda, creemos que hay esperanza en la República Dominicana y esa esperanza está en nuestra juventud”, dijo.
Advirtió que cuando la juventud se siente rechazada solo hace que aumenten los riesgos sociales así como también la pérdida de sentido de propósito.
"La falta de esperanza abre puertas peligrosas que termina afectando tanto a los jóvenes como a la sociedad", comentó.
Tanto el pastor Juan Francisco Confesor, como el obispo Reynaldo Franco Aquino coincidieron en que la iglesia junto al Estado y la sociedad civil debe asumir el compromiso para acompañar, proteger y formar a la juventud, promoviendo valores, un liderazgo que sea sano y la acción pastoral.

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