El 11 de septiembre del año 2005 el Poder Ejecutivo con el Decreto No. 477-05, creó la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) con la finalidad de diseñar y construir el sistema de transporte integrado rápido y masivo.
Lo que comenzó como una propuesta controversial, cuestionada por su costo y oportunidad, hoy es una de las infraestructuras más utilizadas y debatidas del Gran Santo Domingo. Casi 20 años después, el Metro SD no solo sigue operando, sino que continúa expandiéndose bajo el sello de distintas administraciones presidenciales.
La idea tomó forma oficialmente el 2 de febrero de 2005, durante el mandato del entonces presidente Leonel Fernández. El proyecto fue presentado como una solución estructural al congestionamiento vehicular y al caos del transporte público en la capital. La primera línea recorrería la avenida Máximo Gómez en dirección norte-sur, conectando el Centro de los Héroes con Santo Domingo Norte.
Desde el inicio, el anuncio generó intensos debates. Expertos en urbanismo cuestionaron la orientación del trazado, señalando que el mayor flujo de pasajeros se producía en sentido este-oeste. Sindicatos del transporte manifestaron su rechazo al considerar que el nuevo sistema afectaría a miles de choferes tradicionales. En el ámbito empresarial, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) calificó el proyecto como inoportuno frente a necesidades urgentes en educación y salud.
A nivel internacional, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la obra no estaba contemplada en el acuerdo Stand By vigente, lo que abrió interrogantes sobre su impacto fiscal. No obstante, las autoridades defendieron la soberanía del Estado para decidir sus prioridades de inversión.
El costo inicial estimado en más de 300 millones de dólares pronto fue superado, alimentando las críticas. Sin embargo, el Gobierno insistió en que la obra generaría empleos y modernizaría la infraestructura urbana.
El 29 de enero de 2009 fue inaugurada la Línea 1 del Metro, tras casi cuatro años de construcción. Con 14.5 kilómetros de longitud y 16 estaciones, la línea conectó el Centro de los Héroes con la avenida Charles de Gaulle en Santo Domingo Norte. La inversión superó los 700 millones de dólares.
Lo que durante años fue objeto de polémica comenzó a ganar aceptación. Miles de usuarios adoptaron rápidamente el nuevo sistema, atraídos por su rapidez, seguridad y tarifas accesibles. Con el tiempo, la Línea 1 pasó de ser vista como un lujo innecesario a convertirse en un servicio esencial para la movilidad diaria, convirtiendo a la capital en un "Nueva York chiquito".
La expansión de extremo a extremo bajo Danilo Medina
El crecimiento del sistema continuó bajo la administración del presidente Danilo Medina. El 1 de abril de 2013 se inauguró la Línea 2A, un tramo completamente soterrado que conectó el kilómetro 9 de la autopista Duarte con la estación Eduardo Brito, cercana al puente Francisco del Rosario Sánchez (puente de la 17).
Con una inversión aproximada de 830 millones de dólares, esta fase transformó el Metro en una red con integración horizontal este-oeste, ampliando su cobertura y beneficiando a zonas densamente pobladas. Cinco años después, el 9 de agosto de 2018, fue inaugurada la extensión 2B hacia Santo Domingo Este. Este tramo añadió cuatro estaciones y el emblemático puente ferroviario sobre el río Ozama, fortaleciendo la conexión interurbana y reduciendo significativamente los tiempos de traslado.
En la actualidad, el sistema continúa ampliándose bajo la gestión del presidente Luis Abinader. La construcción de la Línea 2C hacia Los Alcarrizos busca extender la cobertura hacia el oeste del Gran Santo Domingo, integrando nuevas comunidades a la red ferroviaria con 5 estaciones, una vía marginal de 6.5 kilómetros paralela a la Autopista Duarte y un túnel de 940 metros.
Las estaciones que componen el proyecto son la estación 1 Pedro Martínez ubicada en la autopista Duarte esquina avenida los Beisbolistas en Manoguayabo. La estación 2 Franklin Mieses Burgos situada en la autopista Duarte esquina avenida Monumental. La estación 3, 27 de Febrero localizada en el kilómetro 13 cerca de la Prolongación 27 de Febrero. La estación 4 Freddy Gastón Arce ubicada en el kilómetro 14 próximo al puente peatonal y la estación 5 Pablo Adón Guzmán situada en la entrada de Los Alcarrizos.
Esta fase también ha implicado desafíos técnicos y financieros, así como ajustes operativos para responder al aumento sostenido de pasajeros. La modernización del sistema incluye ampliaciones de capacidad, incorporación de nuevos trenes y mejoras en estaciones clave.
A lo largo de dos décadas, el Metro de Santo Domingo ha influido en la dinámica urbana. Ha modificado patrones de movilidad, reducido tiempos de traslado y contribuido a reorganizar el transporte público. Además, ha generado cambios en el entorno de las estaciones, impulsando el comercio y la valorización inmobiliaria en zonas cercanas.
No obstante, también ha enfrentado retos como la saturación en horas pico, la necesidad de mayor integración de vagones, largas filas, apagones que paralizan su funcionamiento y la presión sobre el subsidio estatal que sostiene su operación.
La historia del Metro demuestra que las grandes obras públicas suelen nacer en medio de controversias. Lo que en 2005 fue considerado por algunos como una apuesta arriesgada, hoy es una infraestructura consolidada, aunque no exenta de críticas.
20 años después de su anuncio, el Metro de Santo Domingo no es solo un sistema de transporte, es un reflejo de las transformaciones políticas, económicas y sociales del país.
Fuente:https://deultimominuto.net

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