Expertos en derecho internacional y legisladores vinculados a la política exterior advirtieron que el aumento del precio del crudo será inevitable, afectando especialmente a las naciones que no son productoras de petróleo.
La República Dominicana consume alrededor de 140 mil barriles diarios, lo que la coloca en una posición vulnerable ante la volatilidad del mercado energético.
El diplomático y profesor Luis Pérez Cabrera recomendó al Gobierno prepararse para el impacto financiero que generará la inestabilidad en el precio del barril, tras la decisión de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde transita más del 25 % del petróleo y gas que se comercializa a nivel mundial.
“Irán es el tercer productor de petróleo del mundo, con una producción diaria de aproximadamente 3 millones de barriles, y cualquier interrupción en su capacidad de exportación genera presión inmediata sobre los precios internacionales”, explicó el especialista.
En el Congreso Nacional, el presidente de la Comisión Permanente de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados expresó preocupación por los efectos regionales del conflicto y sostuvo que el equipo económico del Gobierno debe declararse en sesión permanente para evaluar correctivos y mitigar el impacto en las finanzas públicas.
La guerra en Medio Oriente, coincidieron los analistas, se ha convertido en un dolor de cabeza para economías dependientes de la importación de combustibles.
Un incremento sostenido en el precio del crudo podría traducirse en alzas en los combustibles, presión inflacionaria y mayores subsidios estatales para contener el impacto en los consumidores.
Mientras la tensión geopolítica continúa escalando, expertos insisten en que la República Dominicana debe anticiparse a un escenario de precios elevados y adoptar medidas preventivas para proteger la estabilidad macroeconómica del país.

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