El artista puertorriqueño apostó por una experiencia distinta, al transformar sus grandes éxitos urbanos en piezas de corte sinfónico, logrando una mezcla poderosa entre reguetón y música clásica. El público, compuesto por fanáticos de distintas nacionalidades, coreó temas como “Rakata”, “Abusadora”, “Como antes”, “Encantadora” y “Báilame”, en versiones más elegantes y majestuosas
La velada también incluyó momentos familiares y colaboraciones especiales: Gadiel subió al escenario para interpretar varios temas, y su hijo Sour lo acompañó como invitado, marcando un emotivo instante en la noche.
Como un abrazo especial al público dominicano, un solo orquestal en ritmo de merengue rindió homenaje al país, mostrando la conexión del artista con la isla.
Con este formato, que ya le valió una nominación al Latin GRAMMY, Yandel demuestra que su catálogo no solo es bailable, sino también versátil y capaz de trascender generaciones.

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